Summary
Aumenta la tensión en los mercados de divisas
En el segundo trimestre de 2025, el Banco Nacional Suizo (BNS) se vio obligado a intervenir con decisión en los mercados de divisas.
Lo que impulsó al banco central a esta medida fue la creciente presión sobre la apreciación del franco suizo, desencadenada por el anuncio de los nuevos aranceles sobre las importaciones estadounidenses por parte del presidente Donald Trump.
Según los datos publicados el martes, el BNS compró 5,06 mil millones de francos suizos (equivalentes a 6,36 mil millones de dólares) en divisas extranjeras entre abril y junio, marcando el nivel más alto de intervenciones trimestrales de los últimos tres años.
El franco suizo, refugio seguro en tiempos de incertidumbre
El anuncio de los aranceles por parte de Trump ha generado una fuerte incertidumbre en los mercados financieros globales. En particular, el franco suizo ha subido un 7% respecto al dólar estadounidense y un 2,2% respecto al euro solo en el mes de abril.
Este movimiento ha sido atribuido por los operadores de mercado a los flujos hacia el franco, considerado tradicionalmente un valor refugio en períodos de turbulencia financiera y geopolítica.
Según Karsten Junius, economista de J.Safra Sarasin, “muy probablemente el BNS intervino para atenuar la volatilidad del forex después de que el presidente de los Estados Unidos Trump anunciara sus aranceles recíprocos en abril.
Estos han aumentado de manera significativa la incertidumbre política y la volatilidad del mercado y podrían haber llevado a entradas en el franco”.
La estrategia del BNS: intervenciones para la estabilidad de los precios
El Banco Nacional Suizo tiene como objetivo principal la estabilidad de precios, definida como una inflación anual entre el 0 y el 2%. Una fuerte apreciación del franco corre el riesgo de comprometer este objetivo, haciendo que las importaciones sean más convenientes y reduciendo así la presión sobre los precios internos.
Por este motivo, el BNS interviene comprando divisas extranjeras e inyectando francos en el mercado, en un intento de frenar la carrera de la moneda nacional.
En el segundo trimestre, la actividad del BNS en el mercado de cambios se destacó notablemente en comparación con los cinco trimestres anteriores, cuando las compras de divisas extranjeras habían sido mucho más contenidas, por un total de 1,26 mil millones de francos.
Dilema para el BNS: entre intervenciones y tasas negativas
La situación actual coloca al Banco Nacional Suizo en una encrucijada difícil. Por un lado, intervenciones adicionales en el mercado de cambios corren el riesgo de atraer atención negativa de los Estados Unidos, especialmente después de que Washington incluyó a Suiza en la lista de países monitoreados por prácticas cambiarias y comerciales incorrectas.
Por otro lado, la alternativa sería llevar las tasas de interés por debajo de cero, un movimiento que el BNS preferiría evitar.
Como ha señalado Charlotte de Montpellier, economista de ING Bank, “el BNS se encuentra actualmente frente a dos malas opciones. O realiza más intervenciones en el forex, lo que atraería atención negativa en los Estados Unidos, o lleva las tasas de interés por debajo del 0%, algo que en realidad no quiere hacer”.
Las relaciones con los Estados Unidos y el riesgo de tensiones comerciales
La semana pasada, el presidente del BNS Martin Schlegel reiteró que el banco central continuará utilizando todas las herramientas a su disposición, incluidos los intervenciones cambiarias, para alcanzar su objetivo de inflación, si es necesario.
Sin embargo, la cuestión cambiaria sigue siendo delicada también en el frente diplomático.
El lunes, el BNS y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos reafirmaron que no desean manipular los tipos de cambio con fines competitivos.
Esta declaración llega después de que, en junio, Washington añadió a Suiza a la lista de países bajo observación por posibles prácticas cambiarias incorrectas.
Según los analistas, esta postura no debería modificar el enfoque del BNS, que probablemente continuará recurriendo a las intervenciones en el mercado de cambios en el futuro, si las condiciones lo requieren.
Un escenario en evolución
La situación sigue siendo fluida y el papel del Banco Nacional Suizo se confirma como central en el intento de mantener la estabilidad del franco y de la economía suiza.
Los efectos de los aranceles impuestos por Trump han demostrado una vez más cuánto las decisiones de política comercial de los Estados Unidos pueden tener repercusiones globales, especialmente en monedas consideradas seguras como el franco suizo.
El BNS se encuentra así en la necesidad de equilibrar la necesidad de evitar una apreciación excesiva de su propia moneda con el riesgo de ser acusado de manipulación cambiaria por parte de los Estados Unidos.
Un equilibrio delicado, que probablemente requerirá intervenciones adicionales y una atención constante a las dinámicas internacionales.
En este contexto de incertidumbre, el franco suizo sigue siendo visto como un refugio seguro por los inversores, mientras que el BNS se prepara para enfrentar nuevos desafíos para garantizar la estabilidad de los precios y la solidez de la economía suiza.

