Durante un panel en el Web Summit de Lisboa, dedicado a la creator economy y al futuro del digital, Robby Yung, CEO de inversiones de Animoca Brands, y Rob Whitehead, fundador y CEO de MSquared, compartieron su visión sobre cómo blockchain, gaming y propiedad digital están rediseñando la forma en que se crea y se distribuye valor en línea.

Summary
El Web3 como motor de la economía de los creadores
Según Yung, el verdadero potencial del Web3 reside en la capacidad de habilitar la economía de los creadores:
“Los creadores pueden adoptar muchas formas — desde artistas hasta diseñadores de mundos 3D y programadores de servicios financieros — pero lo que los une es la importancia de la propiedad digital.”
A través de la tokenización, es posible proteger la propiedad intelectual, monetizar las creaciones y distribuir ingresos y regalías de manera transparente.
Para Yung, la blockchain proporciona “una infraestructura maravillosa para garantizar que los derechos y el valor de las obras digitales permanezcan con los legítimos creadores”.
De los límites del Web2 a la visión de un metaverso abierto
Rob Whitehead compartió su experiencia personal, que comenzó con Second Life, la plataforma pionera de los mundos virtuales:
“Tenía 14 años y construía objetos y gadgets digitales. En ese entonces podía llevarme a casa el 95% de lo que ganaba. Hoy, en plataformas como Roblox, los creadores retienen solo el 20%.”
Un modelo que, según Whitehead, demuestra los límites del Web2, donde “los contenidos están definidos de manera propietaria y no pueden ser transferidos libremente entre mundos diferentes”.
Es de esta reflexión que nace MSquared, una infraestructura para un metaverso abierto e interoperable, basado en estándares compartidos para objetos, activos y avatares.
“Queremos permitir que las personas realmente posean lo que crean y lo usen en cualquier lugar — no solo dentro de jardines vallados”, afirmó Whitehead.

Redistribuir el valor: menos comisiones, más libertad
El tema de la redistribución del valor también ha sido central para Yung:
“Uno de los principales problemas del Web2 es que las take rates — las comisiones retenidas por las plataformas — son demasiado altas.
Gracias al Web3 podemos reducirlas drásticamente, porque la infraestructura descentralizada disminuye los costos de transacción y pago. Así, más dinero puede regresar a los creadores.”
Un enfoque que lleva a una democratización del valor: más creadores podrán emerger, independientemente de su nivel técnico.
“No es necesario ser un desarrollador profesional para crear — al igual que en Minecraft o Fortnite, incluso quien une elementos existentes puede generar algo nuevo”, añadió Whitehead.
Iniciativas para hacer accesible el Web3
Yung luego mencionó MASH, una de las iniciativas de Animoca Brands para hacer más accesible la infraestructura Web3 y fomentar nuevos modelos de monetización para los contenidos digitales.
Conclusión: hacia un ecosistema abierto y colaborativo
En resumen, para ambos ponentes la convergencia entre blockchain y mundos virtuales representa un punto de inflexión cultural: de una economía centralizada y cerrada a un ecosistema abierto, colaborativo y realmente propiedad de los creadores.

