InicioSenza categoriaRegolamentazioneLegislación cripto en el Senado de EE. UU.: luz verde 15-9, pero...

Legislación cripto en el Senado de EE. UU.: luz verde 15-9, pero se necesitan 60 votos

La legislación cripto en el Senado de EE. UU. ha superado un primer obstáculo, pero la verdadera partida empieza ahora. El Senate Banking Committee ha votado 15-9 para hacer avanzar el Digital Asset Market Clarity Act, abriendo una fase decisiva que se juega entre números en el pleno, negociaciones políticas y un calendario cada vez más ajustado antes de que la campaña electoral cambie las correlaciones de fuerza.

La señal más interesante llega del voto en comisión: el texto no ha recogido solo apoyos republicanos. También han respaldado la medida los senadores demócratas Ruben Gallego y Angela Alsobrooks. Es un indicio importante, porque muestra que existe un espacio bipartidista. Pero todavía no basta para hablar de aprobación.

Para el sector cripto, el paso cuenta y mucho. Esta propuesta es una de las más observadas del año porque pretende aclarar quién debe regular el mercado de los activos digitales en Estados Unidos y porque podría fijar un punto de referencia también para Bitcoin.

La aprobación en comisión abre un desafío mucho más duro en el Senado

El voto 15-9 del U.S. Senate Banking Committee ha llevado el Digital Asset Market Clarity Act al siguiente nivel del trámite parlamentario. Es un resultado que da impulso a la normativa cripto en EE. UU. y en el Senado, pero no cambia el nudo principal: el verdadero umbral está en el pleno.

Para una vía rápida se necesitan 60 votos favorables en el Senado. Aquí la aritmética política pesa más que el voto en comisión. Los republicanos controlan 53 escaños, por lo que se necesitan al menos siete demócratas dispuestos a votar con ellos.

Por eso el voto en el Senado de EE. UU. sobre cripto es seguido de cerca por inversores, empresas y lobbies del sector. La medida ya ha mostrado una base de consenso transversal, pero para convertirse en ley debe superar un umbral que requiere un acuerdo más amplio y más estable.

Por qué los demócratas aún pueden cambiar el destino de la ley

El apoyo de Ruben Gallego y Angela Alsobrooks ha dado al texto una primera credibilidad bipartidista. Otros demócratas, sin embargo, habrían vinculado un eventual sí a modificaciones precisas.

Entre los puntos críticos que han surgido están las peticiones de protecciones más fuertes contra actividades criminales, elusión de sanciones y cuestiones éticas relacionadas con las relaciones entre altos funcionarios públicos y la industria cripto.

Sobre este último punto, una parte de los demócratas presiona por normas que impidan que figuras de alto nivel del gobierno se beneficien de relaciones con el sector de las criptomonedas. Según el texto de partida, las negociaciones sobre estos requisitos éticos se estarían acercando a una solución, aunque los detalles no se han hecho públicos.

Este paso es decisivo porque explica por qué la legislación cripto en el Senado de EE. UU. no es solo una discusión técnica sobre los mercados digitales. Es también una prueba política sobre seguridad, sanciones, integridad institucional y capacidad de encontrar un compromiso antes de que se cierre el calendario parlamentario.

Durante la sesión de comisión también quedaron sin resolver dos enmiendas. Elizabeth Warren describió una de ellas como respaldada por agencias de law enforcement. La segunda se refería al tratamiento fiscal de las yield-generating rewards en el marco propuesto por el proyecto de ley.

La ventana útil es entre junio y principios de agosto

El tiempo es quizá el verdadero protagonista de esta partida. Greg Cipolaro, research director de NYDIG, ha señalado el periodo entre junio y principios de agosto como la ventana practicable para una acción legislativa concreta.

La secuencia es sencilla, pero estricta. La pausa de verano del Congreso va de finales de julio a principios de septiembre. Tras la reanudación, la atención política se desplaza a las elecciones de noviembre, y se vuelve mucho menos probable que el liderazgo quiera incluir en el calendario una votación divisiva.

En otros términos, las actualizaciones de la ley cripto en el Senado dependen ya más del calendario que del mero debate de fondo. Si el texto no avanza antes del verano, el expediente corre el riesgo de entrar en una zona gris en la que cada paso se vuelve más complicado.

Cipolaro considera, en cualquier caso, posible, al menos en teoría, un debate en la lame-duck session posterior a las elecciones. Pero incluso este escenario tendría una condición política clara: que los republicanos mantengan el control del Senado.

Aquí surge otro motivo por el que el mercado observa con atención las fechas límite y timeline de la regulación cripto. Si la medida se quedara en el aire este año y el próximo Congreso tuviera un Senado de mayoría demócrata, según Cipolaro las perspectivas del texto actual se reducirían drásticamente.

Antes del voto final queda otro obstáculo técnico y político

Aun con una base de consenso más amplia, el recorrido no es lineal. El texto aún debe armonizarse con la versión del Senate Agriculture Committee.

Este punto es menos visible en el debate público, pero es fundamental. Mientras Banking y Agriculture no converjan, el Digital Asset Market Clarity Act sigue siendo una obra en curso. Cody Carbone, de Digital Chamber, ha subrayado que las discusiones en el Agriculture Committee siguen en marcha.

Es un detalle que pesa más de lo que parece. Para los operadores del sector, la petición no es solo tener una ley, sino tener una ley clara, coordinada y aplicable. Una mediación mal construida correría el riesgo de desplazar los conflictos interpretativos en lugar de resolverlos.

Qué cambiaría para Bitcoin y para el mercado cripto

Si el proyecto de ley saliera adelante, uno de los efectos más importantes sería la designación formal de Bitcoin como commodity bajo la jurisdicción de la Commodity Futures Trading Commission. En el frente de la CFTC y la jurisdicción sobre Bitcoin, este sería uno de los aclaraciones más relevantes previstas por el texto.

Para el mercado, el significado es inmediato: menos ambigüedad sobre quién regula qué. Según el análisis atribuido a Cipolaro, un marco más claro daría a los inversores institucionales la certeza normativa necesaria para una participación más profunda.

La regulación no es solo un tema político. Incide en flujos de capital, estrategias de compliance, desarrollo de productos y disposición de los operadores tradicionales a entrar en el sector. Una definición más nítida de Bitcoin como commodity podría convertirse en un punto de referencia para muchas decisiones futuras.

Por el contrario, un fracaso de la medida dejaría en pie lo que Cipolaro ha definido como “permanent jurisdictional ambiguity” para el sector de las criptomonedas. Y es precisamente esta incertidumbre, más aún que el contenido de los artículos individuales, la que frena parte de la adopción institucional.

La carrera contra el calendario ya ha empezado

La legislación cripto en el Senado de EE. UU. se encuentra ahora en una fase en la que consenso bipartidista, negociaciones sobre correcciones y calendario electoral se entrelazan de forma estrecha. Los 60 votos requeridos en el Senado para la ley siguen siendo el umbral decisivo, y el margen político parece reducido.

De aquí a principios de agosto se sabrá si Washington logrará realmente transformar un voto de comisión en una ley capaz de rediseñar la regulación de los activos digitales. Si no ocurre dentro de esa ventana, el riesgo no será solo un aplazamiento: para el sector cripto estadounidense podría significar volver, una vez más, al punto de partida.

RELATED ARTICLES

Stay updated on all the news about cryptocurrencies and the entire world of blockchain.

Featured video

LATEST