La normativa AML stablecoin Tesoro USA está en el centro de un nuevo enfrentamiento regulatorio. Paradigm y el Hyperliquid Policy Center han presentado comentarios oficiales para pedir al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos que restrinja el alcance de las normas contra el blanqueo de capitales sobre las stablecoin, limitándolo a los emisores y al mercado primario. Según ambas entidades, extender las obligaciones a las transacciones en DeFi y smart contracts en el mercado secundario corre el riesgo de crear responsabilidades difíciles de aplicar en la práctica.
Las observaciones fueron enviadas el 10 de junio de 2026 al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, con destino a FinCEN y OFAC, dos nodos centrales en la definición de las directrices AML para stablecoin en EE. UU.. El reglamento propuesto nace dentro del perímetro del GENIUS Act, firmado en julio de 2025, que trata a los emisores autorizados de stablecoin como instituciones financieras y les impone obligaciones de lucha contra el blanqueo de capitales y de cumplimiento sancionador, incluido el monitoreo de los clientes y la notificación de actividades sospechosas.
En esta fase, lo que está en juego es claro: definir hasta dónde pueden llegar las obligaciones de los emisores sin hacer que la norma sea inmanejable. Paradigm y Hyperliquid sostienen que el límite correcto es el del mercado primario, donde los emisores acuñan y canjean los tokens directamente con los clientes. Es allí, explican, donde existen herramientas concretas para la identificación, el conocimiento del cliente (know-your-customer) y el bloqueo de operaciones anómalas.
Summary
Por qué Paradigm y Hyperliquid defienden el mercado primario
La posición de ambas entidades se alinea con la elección de fondo ya esbozada por FinCEN. En el mercado primario los emisores tienen un control directo sobre las relaciones con los usuarios y pueden aplicar de forma realista los controles AML. Por este motivo, la normativa AML stablecoin Tesoro USA debería concentrarse en las actividades que los emisores pueden realmente observar y gestionar.
La crítica se desplaza en cambio al mercado secundario, donde los mismos tokens circulan libremente entre wallets, plataformas, protocolos DeFi, smart contracts y otras aplicaciones blockchain. En este contexto, Paradigm y Hyperliquid recuerdan que los emisores no tienen acceso al contexto completo de las operaciones ni a la identidad completa de los sujetos implicados. En consecuencia, exigirles un control minucioso sobre cada paso se volvería poco practicable.
Los posibles efectos sobre las normas AML para stablecoin en EE. UU.
En la carta, Paradigm y Hyperliquid advierten que imponer obligaciones AML y de notificación también a las transacciones que involucran smart contracts terminaría por descargar sobre los emisores una responsabilidad excesiva. Los emisores tendrían que vigilar pasos que, técnicamente, quedan fuera de su control directo. El riesgo, sostienen, es un efecto boomerang: los operadores regulados podrían alejarse de los ecosistemas DeFi públicos y desplazarse hacia entornos permissioned, más controlables pero menos abiertos.
Las consecuencias no se detendrían ahí. Si las stablecoin reguladas se volvieran menos utilizables en DeFi, una parte de la actividad podría migrar hacia stablecoin offshore o no vinculadas al dólar. Paradigm y Hyperliquid ven en este escenario una posible fragmentación del mercado y el nacimiento de vacíos normativos. Por ello piden a OFAC que reconsidere el tratamiento de las interacciones con los smart contracts y que restrinja la definición de payment stablecoin-related activity a aquello que los emisores pueden controlar de forma realista.
Otro punto central se refiere a la notificación de actividades sospechosas, o Suspicious Activity Reporting. Para Paradigm y Hyperliquid, esta obligación debe seguir vinculada al mercado primario. Solo así se evitan cargas desproporcionadas basadas en datos incompletos y difíciles de interpretar en las operaciones secundarias de DeFi.
El GENIUS Act y la fase de implementación
El GENIUS Act, firmado en julio de 2025, introdujo un nuevo marco jurídico para los emisores de stablecoin. La ley los sitúa dentro de la vigente normativa bancaria y contra el blanqueo de capitales y ahora entra en su fase de implementación, en la que las autoridades reguladoras deben proponer las normas, recoger comentarios del sector, corregir el texto y llegar a la versión final de las disposiciones.
El debate toca un punto más amplio de la política estadounidense sobre las criptomonedas: cómo combatir el blanqueo de capitales y las violaciones sancionadoras sin sofocar el uso de las stablecoin en redes blockchain públicas y sin permisos. La compliance de stablecoin según el Tesoro de EE. UU. se convierte así en una prueba para entender si la regulación sabrá seguir siendo eficaz sin penalizar en exceso la adopción.
Paradigm, conocido fondo de capital de riesgo cripto, y el Hyperliquid Policy Center lideran esta presión regulatoria. El centro fue lanzado en febrero con el apoyo de la Hyperliquid Foundation y con una financiación significativa de tokens HYPE. En este marco, la petición a Washington es clara: construir un reglamento AML para stablecoin en Estados Unidos que sea operativo, pero también calibrado sobre las posibilidades reales de control de los emisores.
Implicaciones para el mercado cripto y las finanzas descentralizadas
La disputa sobre las normas AML para stablecoin del Tesoro estadounidense tiene efectos que van más allá del texto regulatorio individual. Si el perímetro permanece limitado al mercado primario, los emisores podrán mantener un papel más claro dentro de la infraestructura financiera digital. Si en cambio las obligaciones se extienden demasiado, la presión normativa podría frenar el uso de las stablecoin en los protocolos DeFi, todavía entre las áreas más activas del ecosistema blockchain.
Por ello el diálogo con FinCEN y OFAC se observa con gran atención. Las próximas directrices AML para stablecoin en EE. UU. podrían influir tanto en la integración de estas criptomonedas en las finanzas tradicionales como en las decisiones operativas de los emisores. La interpretación de las normas AML sobre stablecoin según Paradigm y la posición del frente Hyperliquid apuntan ambas en la misma dirección: más claridad, menos extensión automática de las obligaciones, más atención al control efectivo.
La consulta sigue abierta, pero la señal política ya es fuerte. El resultado determinará cuánto espacio les quedará a las stablecoin reguladas en los circuitos públicos y sin permisos, y cuánto margen tendrán los emisores para operar sin tener que asumir responsabilidades imposibles de verificar.
FAQ
¿Qué es el GENIUS Act y cómo influye en los emisores de stablecoin?
El GENIUS Act, aprobado en julio de 2025, clasifica a los emisores autorizados de stablecoin como instituciones financieras. Por ello impone obligaciones de lucha contra el blanqueo de capitales y de cumplimiento, entre las que se incluyen el monitoreo de los clientes y la notificación de actividades sospechosas.
¿Por qué Paradigm y Hyperliquid quieren limitar las obligaciones AML al mercado primario?
Porque solo en el mercado primario los emisores tienen un control directo sobre los clientes y las transacciones. Según Paradigm y Hyperliquid, esto hace más practicable y eficaz la aplicación de las normas AML respecto al mercado secundario.
¿Qué preocupaciones tienen sobre DeFi y el mercado secundario?
Ambas entidades temen que extender las obligaciones a DeFi y a los smart contracts imponga a los emisores responsabilidades excesivas sobre operaciones que no pueden controlar realmente. El resultado podría ser un alejamiento de los ecosistemas descentralizados.
¿Cómo podría la norma AML propuesta influir en el uso de las stablecoin en las finanzas descentralizadas?
Si las obligaciones se volvieran demasiado amplias, el uso de las stablecoin reguladas en DeFi podría reducirse. Paradigm y Hyperliquid advierten que parte de la actividad podría desplazarse hacia stablecoin offshore o no vinculadas al dólar.
¿Qué papel tienen FinCEN y OFAC en la regulación AML de las stablecoin?
FinCEN y OFAC son las agencias a las que se dirigió el comentario y que participan en la definición de las normas AML para los emisores de stablecoin. En el marco del GENIUS Act, trabajan en el monitoreo, la notificación de actividades sospechosas y el cumplimiento sancionador.

