A pesar del creciente interés de las empresas por las criptomonedas, McDonald’s ha elegido una posición decidida y contraria a la compra de Bitcoin. Mientras que otras grandes compañías, como GameStop, están acumulando la reina de las criptomonedas, la famosa cadena de comida rápida ni siquiera quiere considerar una posibilidad similar.
Una decisión que ha suscitado protestas entre algunos accionistas pero que finalmente ha recibido el completo respaldo de la Securities and Exchange Commission (SEC).
Summary
Los accionistas de McDonald’s preguntan: “¡Invertimos en Bitcoin!”
Todo comenzó con una carta enviada a la dirección de McDonald’s por el National Center for Public Policy, un think tank conservador que posee acciones del grupo. En esta misiva, el centro analiza la posición financiera de la empresa, subrayando cómo McDonald’s es percibida más como una sociedad inmobiliaria que vende hamburguesas que como una simple cadena de restauración.
Según el centro, la inversión inmobiliaria, aunque históricamente sólida, no ofrece el potencial de crecimiento y la liquidez que en cambio garantizaría Bitcoin. La carta afirma claramente cómo varias empresas ya se están moviendo en esta dirección, y que McDonald’s corre el riesgo de “perder el paso” respecto al mercado si no sigue la tendencia.
“El inmobiliario ha sido una reserva de valor más confiable en comparación con la liquidez o los bonos, pero no crecerá con el tiempo tanto como el Bitcoin, ni es líquido como el Bitcoin”,
recita un pasaje del documento.
En esencia, estos accionistas consideran que asignar parte de los fondos empresariales en criptomonedas puede representar una estrategia de diversificación inteligente y una forma de fortalecer las finanzas del grupo a largo plazo.
La respuesta de McDonald’s: ninguna apertura ni a Bitcoin ni a otras criptomonedas
La reacción de la dirección de McDonald’s no se hizo esperar. Fuerte de su posición, el coloso de la restauración decidió rechazar categóricamente la solicitud. Pero también hizo más: solicitó la opinión de la SEC para obtener la autorización para excluir el tema de la discusión oficial prevista para la próxima asamblea anual de los accionistas, que se celebrará en mayo.
Los representantes de la empresa explicaron al regulador que la compra de Bitcoin encaja completamente dentro de las actividades operativas ordinarias del grupo y que, por lo tanto, la propuesta no merece un debate durante un evento de esta magnitud.
La SEC confirma: McDonald’s puede ignorar la propuesta
Con una carta fechada el 28 de marzo, la SEC ha dado pleno apoyo a la posición de McDonald’s. En específico, la agencia reguladora ha afirmado que, a su juicio, la compra de criptomonedas entra en el campo de las actividades comerciales habituales de la empresa. En consecuencia, McDonald’s tiene la facultad de excluir dicha propuesta del programa de la asamblea anual.
En el documento oficial, la SEC declara: “No recomendaremos ninguna acción coercitiva si la sociedad omite la propuesta de sus documentos de delegación.” Una frase que, en esencia, legitima completamente la decisión de la empresa de no considerar la posibilidad de invertir en Bitcoin.
Un escenario en evolución: GameStop invierte 1,5 mil millones de dólares en BTC
Mientras McDonald’s cierra las puertas a Bitcoin, otras empresas se dirigen con entusiasmo al mundo de las criptomonedas. Es el caso de GameStop, que recientemente ha anunciado su intención de comprar por 1,5 mil millones de dólares en BTC. Un movimiento audaz que demuestra cómo cada vez más empresas ven en las monedas digitales una nueva frontera de inversión.
Este contraste destaca dos enfoques radicalmente diferentes: por un lado, el enfoque cauteloso y conservador de McDonald’s, por otro, el experimental y proactivo de empresas como GameStop, que ven BTC como una oportunidad estratégica en lugar de un riesgo a evitar.
El debate sigue abierto, pero McDonald’s por ahora se mantiene en su línea
A pesar de la intervención de los accionistas conservadores y el creciente interés colectivo hacia las criptomonedas, McDonald’s mantiene una posición de cierre neto en este frente. La decisión ha sido blindada por la validación de la SEC, que excluye por ahora cualquier posibilidad de discusión sobre el tema.
Está claro que, al menos a corto plazo, no veremos Bitcoin en los balances del gigante de la comida rápida.
Sin embargo, la cuestión está lejos de estar cerrada a largo plazo. El panorama de las inversiones empresariales en criptomonedas está en continua evolución, y lo que hoy parece ciencia ficción podría convertirse en una costumbre en el futuro próximo. Pero hasta entonces, en el menú de McDonald’s no habrá lugar para Bitcoin.

