La tokenización de BlackRock en Ethereum entra en una fase mucho más concreta y más cercana a la infraestructura de las finanzas tradicionales. En una nueva presentación ante la SEC, BlackRock ha ilustrado el plan para trasladar a Ethereum los registros del Select Treasury Based Liquidity Fund, un fondo de aproximadamente 7 mil millones de dólares invertido en instrumentos del Tesoro estadounidense a corto plazo.
No estamos ante un producto cripto nacido de cero. BlackRock quiere llevar a una blockchain pública una parte del back-end de un fondo tradicional ya incorporado en reglas de mercado y procesos de compliance existentes. La estructura prevista añade clases de acciones tokenizadas vinculadas a tokens ERC-20, mientras que BNY Mellon mantendría el registro oficial on-chain.
Es precisamente este detalle el que atrae la atención del mercado. La tokenización de BlackRock en Ethereum no queda confinada a un vehículo separado o experimental, sino que se extiende a un producto de money market del Tesoro ya integrado en los mecanismos de las finanzas institucionales.
Summary
La nueva estructura de BlackRock en Ethereum
Según la presentación a la SEC sobre la tokenización de BlackRock, el grupo prevé transferir a Ethereum los registros del Select Treasury Based Liquidity Fund. El fondo se dirige a clientes institucionales e inversores globales y se enfoca en instrumentos del Tesoro estadounidense a corto vencimiento, utilizados en general para gestión de liquidez, colateral y exposición a rentabilidad de bajo riesgo.
La novedad operativa se refiere a la adición de clases de acciones ERC-20 para fondos. En la práctica, Ethereum se utilizaría para representar los registros de propiedad de las participaciones previstas por la nueva estructura. Este paso también aclara mejor cómo funcionan las acciones ERC-20 en los fondos: el token no sustituye al fondo, sino que representa el registro de la propiedad dentro de un marco ya regulado.
Para quienes observan la adopción institucional de la blockchain, la señal es fuerte. BlackRock tokeniza fondos en Ethereum no solo para emitir activos digitales, sino para redefinir la manera en que se registra la propiedad de un fondo regulado. En comparación con muchas iniciativas vistas hasta ahora, aquí el salto es más profundo.
Cómo funciona el modelo con registro on-chain de BNY Mellon
En el modelo descrito, BNY Mellon ocupa un papel central. El banco mantendría el registro on-chain de BNY Mellon, es decir, el registro oficial de la propiedad. Este elemento conecta directamente la infraestructura pública de Ethereum con uno de los nombres históricos de la custodia y la administración financiera institucional.
La estructura propuesta deja el fondo dentro de las reglas de mercado ya existentes. Cambia el sistema de registro, no el perímetro regulatorio básico del producto. Las clases tokenizadas utilizarían Ethereum para representar los registros de propiedad, mientras que el fondo seguiría operando con los procesos normales de compliance.
El puente entre finanzas tradicionales y blockchain se ve de manera muy nítida:
- por un lado permanecen la custodia, la administración y los controles consolidados de las finanzas tradicionales;
- por el otro entra en juego Ethereum, con el estándar ERC-20 ya ampliamente utilizado en los mercados digitales.
¿Por qué importa? Porque el mercado no mira solo a la blockchain elegida, sino a la función que esa blockchain empieza a desempeñar. Si una red pública se utiliza para registros oficiales de propiedad en un fondo del Tesoro de estas dimensiones, la adopción institucional deja de parecer teórica y se convierte en una elección operativa.
Por qué la tokenización de BlackRock en Ethereum pesa en el mercado
El Select Treasury Based Liquidity Fund gestiona aproximadamente 7 mil millones de dólares e invierte en instrumentos del Tesoro estadounidense a corto plazo. Llevar la tokenización dentro de un vehículo de este tipo amplía el alcance del experimento respecto a muchas iniciativas anteriores.
La presentación amplía de hecho el trabajo ya iniciado por BlackRock con BUIDL. En este caso, sin embargo, la tokenización entra en un producto de money market del Tesoro más amplio, en lugar de quedar limitada a una iniciativa separada orientada a la exposición a los Treasuries y a los instrumentos de cash management en blockchain.
Por eso los inversores y operadores siguen el expediente con atención. Los fondos del Tesoro tokenizados en Ethereum están encontrando espacio en los mercados digitales, donde la liquidez, el settlement y la gestión del colateral pesan cada vez más, sobre todo para los sujetos que ya utilizan stablecoins u otros instrumentos basados en blockchain.
El impacto para los inversores de la tokenización de BlackRock no concierne por tanto únicamente al mundo cripto. La operación también se dirige a gestores, custodios y grandes instituciones que buscan registros digitales más flexibles sin salir del marco regulado de los fondos tradicionales.
El papel de Ethereum en la tokenización de BlackRock
Ethereum aquí no aparece solo como infraestructura técnica. La presentación lo muestra como una red capaz de soportar registros de propiedad vinculados a clases de acciones ERC-20 en un contexto institucional. Es un uso que refuerza el peso de la blockchain ya dominante para stablecoins y activos tokenizados.
Este aspecto también tiene un valor estratégico. Si las grandes gestoras empiezan a utilizar Ethereum no solo para productos nativos digitales, sino también para componentes oficiales de la contabilidad y del registro de los fondos, el ecosistema de los Treasuries tokenizados puede acelerar en el lado infraestructural además de en el comercial.
Qué cambia para el sector
El mensaje que emerge de la presentación a la SEC es claro: la tokenización ya no se trata como una extensión marginal de la industria cripto. BlackRock y BNY Mellon en Ethereum muestran en cambio cómo esta tecnología puede injertarse en los mecanismos de los fondos tradicionales.
Este paso cambia la lectura de toda la operación. BlackRock tokeniza fondos en Ethereum en un momento en que el mercado busca instrumentos más eficientes para transferencia, liquidez y gestión del colateral. La participación de BNY Mellon hace que la iniciativa sea aún más relevante, porque une infraestructura blockchain y funciones institucionales de primer nivel.
Para el sector, la cuestión no es solo si otros operadores seguirán pronto. La cuestión es que BlackRock está probando la idea de que el registro de un fondo del Tesoro pueda vivir en una blockchain pública sin romper la estructura regulada del producto. Si este modelo se afianza, la competencia entre grandes operadores podría pasar también por cómo se registran, transfieren y administran los activos.

